Arte y vida, una vez más

blog.jpg

    

          El cambio de hora es una premisa ineludible de la primavera. Consumado el nuevo horario, las tardes se vuelven extensas como estepas, se le antojan a uno golosamente eternas y atiborradas de posibilidades, y sus tentaciones y poder de perturbación aumentan sin límite. Desde la ventana de mi cuarto de trabajo puedo ver una escueta loma sobre la que pasaban las antiguas vías del tren, ahora reconvertidas en vía verde populosa de paseantes y ciclistas en las tardes de marzo y más tarde estivales, y cuyas charlas y risas, con la brisa, llegan a mí deshilachadas y rumorosas. Vibra y reverbera la luz en el paisaje, atestado de verdes y amarillos que culminan en la tapia blanca de la antigua estación, donde estalla el sol ya algo bravío de estos días: por encima del muro, las ramas finas y aún peladas de los álamos blancos cabecean como estambres entre el viento suave. Sigue leyendo

Anuncios

En la oscuridad

DSCN0593

 

     Agua de mar –el frufrú lo llama ella, con esa intuición onomatopéyica de los niños- para limpiar la nariz y que pueda sonarse productivamente, pañuelos de papel, jarabe que neutraliza la tos en caso de resultar insoportable, incluso, por supuesto, la superstición inocua de una cebolla abierta, una taza con una cuchara y miel, el termómetro siempre cerca, junto al milagroso Apiretal –sustituto de aquella aspirina naranja infantil de mi época-, y un cuento: estos vienen a ser los útiles imprescindibles para acostar a los hijos aún pequeños en esta época del año. Sigue leyendo

25 años de El jinete polaco, de Antonio Muñoz Molina

el jinete polaco.jpg

 

  • EL JINETE POLACO
  • Autor: Antonio Muñoz Molina
  • Nº de páginas: 624
  • Editorial: SEIX BARRAL

 

    

     Se cumplen estos días 25 años de la primera publicación de El jinete polaco, de Antonio Muñoz Molina (también 30 de Beatus ille), y aunque casi nunca tiene uno tiempo de estar al pie de la actualidad ni de leer el último libro de casi nadie (excepto de sus autores predilectos), no me gustaría dejar pasar esta efeméride, tan querida para mí, sin una modesta mención.

     Yo leí El jinete polaco por primera vez en las navidades del año 2000, varios meses después de haber aprobado las oposiciones de enseñanza secundaria, y la certeza en aquellos días de haber errado mi elección profesional se compensó, o más bien se estrelló violentamente, con la confirmación de una vocación tan intensa como jamás había sentido antes: con el deseo de dedicarme a escribir novelas. Recuerdo que fueron días raros, de contrastes tormentosos y abrumadores, de sacudidas y zarandeos entre ambas sensaciones: el abatimiento y desconsuelo de haber empleado todo mi ahínco en prepararme para un trabajo que, no solo no me sería posible desempeñar o sobrellevar de manera liviana, tal y como al fin y al cabo casi todo el mundo se ve obligado a hacer, sino que tenía todas los visos de resultarme un martirio tenaz, entrechocaba una y otra vez con el júbilo vibrante de haber encontrado algo que, como a Luis Landero la poesía en El balcón en invierno, “me asignó un lugar en el mundo”. Sigue leyendo

Presentación de La igualdad en rodaje, de Octavio Salazar Benítez

https://i2.wp.com/www.cabraenelrecuerdo.com/imagenes/libros%205393.jpg

 

La Igualdad en Rodaje (Masculinidades, Género y Cine)

Autor: Octavio Salazar Benítez

Editorial: Tirant Lo Blanch

Páginas: 374

Publicación: 2015

 

      Soy un hombre machista.

     O, al menos, lo he sido, y desde hace ya tiempo lucho por erradicar todo posible resabio que, casi con toda seguridad, aún puede quedar en mí al respecto. Y confesarlo así en público –puedo asegurarlo- me ha sido mucho más fácil de lo que fue ir admitiéndolo ante mí mismo a solas: diagnosticármelo. Sigue leyendo

Días de lluvia

2

 

     Ha amanecido lloviendo casi toda la semana, y he pasado las mañanas leyendo y vigilando, de reojo pero con atención, los avatares del cielo, a ratos movedizo e inquieto por un viento que apresura las nubes, a veces estancado hasta cristalizar en una inmensa bóveda sin marcas, inconsútil y estática. En esos momentos embruma la mañana el paisaje y deroga las colinas de mi ventana, así como los almendros que trepan por ellas, y que ya dan desde hace tiempo su falsa alarma malva de primavera. Atosiga en ese momento un poco el mundo angosto que deja la neblina, reduce la realidad: no es bueno pensar en esos días, no se ve esperanza, no se ven salidas, sólo se puede meditar en corto y atender lo inmediato y urgente. No obstante, sé que cuando escampe, el cielo claro devolverá un paisaje mucho más limpio y fidedigno. Sigue leyendo

El fin de la clase media, Esteban Hernández

 

EL FIN DE LA CLASE MEDIA

 

 

EL FIN DE LA CLASE MEDIA, Esteban Hernández

Año de publicación: 2014

Nº de páginas: 396 págs.

Editorial: CLAVE INTELECTUAL

     Mucho se ha hablado y discutido sobre la clase media, pero al profano en sociología le resulta discutible, o al menos a mí así me lo parece, que los valores y visión del mundo aquí tratados sean distintivos de ese estrato social: lo digo porque en mi casa también se compartieron siempre, y yo no provengo de la clase media, sino de la obrera o trabajadora (mi padre era tornero mecánico y mi madre le ayudaba en el taller). Ahora que he tenido la fortuna de haber pasado de una a otra, estoy bastante seguro de que ambas no son ni mucho menos lo mismo: y es que, en la medida en que como profesor funcionario se me puede adscribir a esas capas medias (aunque sea pese a mi desgana y sin que yo comparta la mayoría de sus valores y aspiraciones: soy un desclasado), puedo dar fe de que, aun sin abundancias de ningún tipo, mi hija, mi pareja y yo podemos vivir con mucha mayor holgura económica (al menos hasta hoy…) de la que, desgraciadamente, disfrutaron mis padres. De hecho, la existencia de esa diferencia es ahora una convicción que empecé a intuir cuando fui al instituto a estudiar bachillerato: allí muy pronto se me hizo saber que yo provenía de otro estrato. En Guadaluz, aquellos a lo que llamábamos, con ya casi curioso arcaísmo, pijos, y que en este pueblo modesto no eran más que los hijos de la clase media residente en el centro o al menos entre los límites del casco urbano tradicional, tenían por padres médicos, abogados, empleados de banca o maestros de escuela: en un lugar sin demasiados potentados, la clase media constituía, en realidad, la élite, y ser un simple funcionario del hospital ya te abría sus puertas doradas, te daba acceso, por ejemplo, a las compañeras de clase más guapas y codiciadas: al menos a que te dirigieran la palabra. Los hijos de clase obrera, en cambio, bajábamos, en su mayoría, de Gargallo, de aquel ensanche del pueblo levantado lejos del centro, hacia el este, en los alrededores de la estación de ferrocarril, primero con casas ralas y desorganizadas y luego mediante cooperativas de viviendas o barriadas de protección oficial, todo más allá del cinturón de las huertas, de tanta fama y necesaria preservación, y que acabaron quedando como una amplia faja de tierra de nadie entre el centro y aquellos nuevos asentamientos, imposibilitando para siempre su ensamblaje. Y así era como, cada mañana, los hoscos habitantes de aquel extrarradio descendíamos por un camino estrecho de tierra llamado Senda del Medio, que atravesaba las huertas con el frescor rumoroso de las acequias de fondo y los hortelanos faenando ya temprano, deslizándonos como germanos sigilosos entre la fronteras siempre permeables del imperio romano, y con la obligación de hacernos perdonar cada día ante nuestros compañeros de la élite aquella procedencia ignominiosa.

Sigue leyendo

Futuros

futuro

 

 

El descubrimiento del futuro, Lucian Hölscher

Editorial: Siglo XXI de España

Traductor: Carlos Martín Ramírez

N.° páginas:     240

Año edición:   2014

 

La paternidad agudiza, o hasta sencillamente crea e induce, la preocupación por el futuro. Cuando se tienen hijos, uno comienza a pensar ya a largo plazo, y hasta se angustia por lo que puede suceder más allá de su propia vida. Así es como he dado en interesarme por este libro, El descubrimiento del futuro, que no emite pronóstico alguno sino que es una especie de biografía del futuro, una investigación de cómo a lo largo de la historia el ser humano ha ido pensando de muy diversas maneras el tiempo que tiene por delante. Sigue leyendo